Ejercicio 1 — TEXTO A
Comprensión lectora5 puntosBLOQUE 1 (Textos) — Puntuación máxima: 5 puntos
En este bloque se plantean dos textos (A y B), de los que debe elegir SOLAMENTE UNO y responder a las cuestiones correspondientes. Este es el texto A.
TEXTO A
BERNARDA.— (A MAGDALENA, que inicia el llanto.) Chisss (Golpea con el bastón. Salen todas. A las que se han ido.) ¡Andar a vuestras cuevas a criticar todo lo que habéis visto! ¡Ojalá tardéis muchos años en pasar el arco de mi puerta!
PONCIA.— No tendrás queja ninguna. Ha venido todo el pueblo.
BERNARDA.— Sí, para llenar mi casa con el sudor de sus refajos y el veneno de sus lenguas.
AMELIA— ¡Madre, no hable usted así!
BERNARDA.— Es así como se tiene que hablar en este maldito pueblo sin río, pueblo de pozos, donde siempre se bebe el agua con el miedo de que esté envenenada.
PONCIA.— ¡Cómo han puesto la solería!
BERNARDA.— Igual que si hubiese pasado por ella una manada de cabras. (PONCIA limpia el suelo.) Niña, dame un abanico.
ADELA.— Tome usted (Le da un abanico redondo con flores rojas y verdes.)
BERNARDA.— (Arrojando el abanico al suelo) ¿Es éste el abanico que se da a una viuda? Dame uno negro y aprende a respetar el luto de tu padre.
MARTIRIO.— Tome usted el mío.
BERNARDA.— ¿Y tú?
MARTIRIO.— Yo no tengo calor.
BERNARDA.— Pues busca otro, que te hará falta. ¡En ocho años que dure el luto no ha de entrar en esta casa el viento de la calle! Haceros cuenta que hemos tapiado con ladrillos puertas y ventanas. Así pasó en casa de mi padre y en casa de mi abuelo. Mientras, podéis empezar a bordaros el ajuar. En el arca tengo veinte piezas de hilo con el que podréis cortar sábanas y embozos. Magdalena puede bordarlas.
MAGDALENA.— Lo mismo me da.
ADELA (Agria).— Si no quieres bordarlas irán sin bordados. Así las tuyas lucirán más.
MAGDALENA.— Ni las mías ni las vuestras. Sé que ya no me voy a casar. Prefiero llevar sacos al molino. Todo menos estar sentada días y días dentro de esta sala oscura.
BERNARDA.— Eso tiene ser mujer.
MAGDALENA.— Malditas sean las mujeres.
BERNARDA.— Aquí se hace lo que yo mando. Ya no puedes ir con el cuento a tu padre. Hilo y aguja para las hembras. Látigo y mula para el varón. Eso tiene la gente que nace con posibles.
Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba
Responda a las siguientes cuestiones si ha elegido el texto A.