Ejercicio 1
Comprensión lectora4,5 puntosBLOQUE 1. COMPRENSIÓN Y COMENTARIO DEL TEXTO (4,5 puntos)
Escoja uno de los dos textos (A o B) y responda las tres preguntas siguientes (A.1, A.2 y A.3). Esta opción corresponde al TEXTO A.
TEXTO A
El aburrimiento bueno es el de producción propia: el aburrimiento autárquico. Porque acompaña sin quitar la soledad, precisamente. Y, sobre todo, porque abre hueco para el asombro. Lo clavó el poeta Javier Almuzara: «Mirando las nubes/ el hombre se asombra/ y el burro se aburre». Pero el hombre se tiene que aburrir un poco antes, para ponerse a mirar las nubes y qué poco —o nada— las he podido observar estas semanas. Sólo entre ellas puede surgir el rayo —como un rompimiento de gloria—, el acierto poético. Véanse estos tres versos a las nubes, precisamente, del último poemario de José Mateos, Un sí menor: «Con lo bien que os talla el aire,/ ¿por qué, entonces,/ os corrige a cada instante?». Eso querría yo, corregirme a cada instante, y no que el viento y las ventoleras me arrastren de aquí para allá, sin ton ni son.
En vacaciones el problema se agudiza, es cierto, pero estamos ante uno de los problemas estructurales de la vida contemporánea. La sociedad del ocio, autoinmune y paradójica, jamás nos deja ociosos. Con los niños y los jóvenes es posible que sea todavía peor. A todos, con tantas distracciones, fiestas, series, videojuegos, deportes y reuniones, nos pone muy difícil la creación artística, la reflexión profunda, el autoconocimiento, la imaginación vaporosa, la tamizada intimidad y hasta la observación morosa del enamorado. Sin el aburrimiento previo, que les haga la cama, no hay manera. Chesterton lo avisó con acentos líricos que le evitaron el mal gusto de caer en estos acentos dramáticos con que yo, por culpa del final del verano, lo escribo: «Las aventuras suceden en los días aburridos, y no en los luminosos. Cuando la cuerda de la monotonía se tensa al máximo, entonces vibra en un sonido como una canción».
Confiemos en que acertase Jaime Gil de Biedma cuando sugirió: «Quizá/ quizá tienen razón los días laborales». ¿Seremos capaces de encontrar un poco de aburrimiento al volver al trabajo? Nuestra alma lo necesita como el comer. Para respirar. (Enrique García-Máiquez, “El aburrimiento creador”, THE OBJECTIVE, 29/08/2019)