Ejercicio 1
Comprensión lectora4 puntosBLOQUE 1. COMUNICACIÓN (4 puntos)
Escoja uno de los dos textos y responda las tres preguntas siguientes (1.1, 1.2 y 1.3). Esta opción corresponde al TEXTO 1.
TEXTO 1
El cielo está en calma. Se escuchan gaviotas. Parecen dar el parte sobre las nubes que vienen. Me llaman, hoy, de un pueblo marinero. “Sería SOLO que recitases tus poemas unos 10 minutos: es un evento más completo y nos gustaría tan sólo tener una nota de poesía. No pagamos nada”, “¡Ah!”, respondo, “entonces... ¿Por qué una autora con experiencia (pero gratis)? ¡Si lo que de veras buscáis es sólo el eco de algunos versos, quizás tengas una prima, un vecino, que haya hecho unos cuantos y se acerque para compartirlos...!”. La lógica es clara: los profesionales cobran por su trabajo. Una cosa es llamar a un vecino mañoso para que te ayude a arreglar algo en casa. Otra pedirle a una fontanera que, ante tu falta de recursos y no obstante lo hermoso de tener agua corriente, se desplace a tu hogar tras su jornada laboral y colabore sin cobrar nada a cambio. Es curioso que la mayoría de personas que piensan que los/las poetas no deberían cobrar por lo que hacen no renuncian con tanta ligereza a las remuneraciones por su propio trabajo. Parte de ese esquema de valores tiene responsabilidad en el hecho de que, en todo lo que rodea a la poesía, la idea de “profesionalidad” no solo resulte ardua y complicada, sino aun suspicaz y hasta deshonrosa. Nadie desacredita a una pintora cuya libertad y genio creativo la llevasen a tener obra en los museos, exponer en galerías, en definitiva, vivir de su plástica. ¿En qué momento nos dejamos convertir en los únicos/as creadores denostados/as por establecer para con su práctica ese rigor comercial y ese compromiso? (Yolanda Castaño, Economía y poesía: rimas internas, 2025)