Exercici 2
Reflexió lingüística6 puntsBLOQUE II. Conocimiento de la lengua y Educación literaria (6 puntos) Elija cinco (5) de las diez (10) preguntas que aparecen a continuación y conteste a las cuestiones que se plantean:
[Responda solo a cinco de las diez preguntas; si responde a más, aquí solo cuentan las cinco primeras en el orden del examen.]
[Texto del bloque I, reproducido aquí para responder a las preguntas de este bloque.]
Súper
Fernando Savater
Por la Red nos llueven constantemente los anuncios de superalimentos. Suelen presentarse como una especie de adivinanza, para obligarnos a prestar más atención: “¿Sabe usted cuál es el superalimento que protege el corazón, desarrolla la memoria, aumenta la potencia sexual y evita la caída del pelo?”. Uno piensa que ya será menos, pero vence la curiosidad y te tragas el anuncio: [5] luego, resulta que el producto milagroso es algo de lo más corriente, las lentejas o las almendras garrapiñadas, que hemos comido toda la vida mientras se nos caía el pelo, perdíamos la memoria o nos daba un infarto. O se trata de un producto ignoto que proviene de regiones selváticas donde suelen tomarlo indígenas que aún no conocen la rueda y cuyo aspecto físico es de tener 100 años antes de cumplir los 30. Pero nada nos disuade de encontrar alguna panacea, como aquellos licores [10] curalotodo que venden en las pelis del Oeste charlatanes con chistera abollada que guían un cansino carromato. Píldoras, legumbres, frutas, hongos… ¡alguno funcionará! Si no es esto será aquello, pero algo debe de haber que nos reponga, que cancele nuestros males y deficiencias, que nos devuelva las fuerzas, la energía y las ganas, las ganas sobre todo…
Sigan atentos a Google y TikTok, que no decaiga. A falta de un superalimento verdaderamente [15] eficaz, que sea una idea sublime que dote de un halo heroico la vida atontada de palurdos que llevamos: ¡la lucha contra el cambio climático, la denuncia de la pederastia clerical, la aniquilación del heteropatriarcado o la independencia de Cataluña! Algo glorioso triunfará sobre la inercia, borrará el vacío estúpido de nuestra rutina y nos hará pasar a un nivel superior, como en en el más apasionante videojuego. Y si tampoco esto funciona…, pues volveremos a las lentejas, a la chía y a [20] las moras silvestres. ¡Lo súper debe estar en alguna parte!
El País, 11/11/2023
[Textos de Educación literaria del examen, reproducidos aquí para responder a las preguntas 7 a 10.]
Educación literaria
Texto 1
SUICIDIO
(Quizá fue por no saberte la Geometría)
El jovencito se olvidaba.
Eran las diez de la mañana.
Su corazón se iba llenando
de alas rotas y flores de trapo.
[5] Notó que ya no le quedaba
en la boca más que una palabra.
Y al quitarse los guantes, caía,
de sus manos, suave ceniza.
Por el balcón se veía una torre.
[10] El se sintió balcón y torre.
Vio, sin duda, cómo le miraba
el reloj detenido en su caja.
Vio su sombra tendida y quieta
en el blanco diván de seda.
[15] Y el joven rígido, geométrico,
con un hacha rompió el espejo.
Al romperlo, un gran chorro de sombra
inundó la quimérica alcoba.
Texto 2
Delante del mirador se ensanchaba la calle en una especie de plazuela triangular. Había un coche de línea con el motor en marcha y lo rodeaban algunas mujeres de oscuro que hablaban con los viajeros por las ventanillas abiertas. Auparon a una niña para que le diese un beso a uno de los de dentro. En un cartel que había arriba, sujeto a la baca, ponía los nombres de los pueblos.
—Porque tu novio no viene este año a las ferias, ¿no?
Julia se encogió de hombros y puso un gesto de fastidio.
—Hija, no sé. Que haga lo que quiera.
—¿Qué es? ¿Que estáis reñidos?
—No, no es que estemos reñidos. Estamos como siempre.
—¿Entonces? —Estamos siempre medio así —dijo Julia haciendo un gesto de desaliento con la mano—. Por las cartas se entiende uno tan mal...
—Desde luego. Los noviazgos por carta son una lata. Ya ves lo que me pasó a mí con Antonio. Dos años, y total para dejarlo.
Julia se puso a morderse un padrastro con los ojos bajos. Se le empezaron a caer lágrimas en la mano.
—Claro que fui yo la que le dejé. Me aburrí de esperar, hija, y de calentarme la cabeza. Con un chico de fuera, todo lo que no sea casarse en seguida... ¿Pero qué te pasa, mujer, estás llorando?
Había bajado la barbilla hasta apoyarla en el pecho y lloraba con los ojos cerrados. Cuando oyó la pregunta de Isabel y sintió que la presión de su brazo se hacía más estrecha, se tapó la cara con las manos.
—Es que si vieras lo cansada que estoy —dijo con la voz ahogada—, si vieras... ya no puedo estar así.
De pronto levantó la cara y se limpió los ojos bruscamente. Dijo con urgencia, sin volver la cabeza:
—¿Viene Mercedes?
—No. ¿Por qué?
—No le digas nada de esto..., si no te importa.
- Responda únicamente a cinco de las diez preguntas. En la pregunta 10 elija una sola opción (10a o 10b).